viernes, 24 de febrero de 2017

Levitación duradera y estable de objetos mediante termoforesis


Aunque hace tiempo que es factible hacer levitar objetos de ciertos materiales, unos científicos lo han logrado ahora con objetos minúsculos de materiales muy variados (por ejemplo, esferas de cerámica y de polietileno, microesferas huecas de vidrio (burbujas de vidrio), partículas de hielo, pelusas y semillas de cardo), entre una placa caliente y otra fría en una cámara a muy baja presión.
El equipo de Frankie Fung, Mykhaylo Usatyuk y Cheng Chin, de la Universidad de Chicago en Estados Unidos, ha demostrado la levitación y la suspensión tridimensional estable de partículas de esos materiales a través de fuerza termoforética en presencia de un fuerte gradiente de temperatura. Los tamaños típicos de las partículas atrapadas oscilan entre los 10 micrómetros y 1 milímetro.
En su trabajo, los investigadores lograron una serie de avances en la levitación, en cuanto a duración, orientación y método: duró más de una hora, en vez de unos pocos minutos; se alcanzó la estabilidad de forma radial y vertical, en vez de solo verticalmente; y se empleó un gradiente de temperatura en vez de luz o de un campo magnético.
La levitación magnética solo actúa sobre partículas magnéticas, y la levitación óptica solo funciona con objetos que pueden ser polarizados por la luz. En cambio, con este método innovador, el equipo de Fung, Usatyuk y Chin demuestra una forma de levitar objetos de cualquier tipo.
En el experimento, la placa de cobre inferior fue mantenida a temperatura ambiente, sirviendo como placa superior un cilindro de acero inoxidable lleno de nitrógeno líquido mantenido a cerca de 200 grados centígrados bajo cero. El flujo cálido ascendente desde la placa caliente a la fría mantuvo a las partículas suspendidas de manera indefinida.
La gran diferencia de temperatura lleva a una fuerza que equilibra la gravedad y resulta en una levitación estable. La clave en la obtención de esa alta estabilidad en la levitación está en el diseño geométrico de las dos placas. Una proporción adecuada entre sus tamaños y separación vertical permite que el aire caliente fluya alrededor y capture de manera eficiente los objetos levitantes cuando comienzan a alejarse del centro.
Otro requisito, también cumplido, es que el gradiente térmico necesita estar apuntando justo hacia arriba, ya que incluso una leve desalineación de un grado reducirá la estabilidad de la levitación. Solo dentro de un estrecho margen de presión, de gradientes de temperaturas y de factores geométricos de las placas, puede alcanzarse una levitación estable y prolongada. Cada tipo de partícula precisa asimismo de un ajuste fino de los parámetros.
El laboratorio de Chin está ahora examinando cómo hacer levitar mediante el nuevo sistema objetos mayores de un centímetro.
Fuente: noticiasdelaciencia.com

Descubren un fósil de un pingüino de 61 millones de años

¿Hasta qué época se remontan los pingüinos? Un fósil de 61 millones de años descubierto recientemente en Nueva Zelanda apunta a que se desarrollaron antes de lo que se creía hasta el momento, posiblemente en la época de los dinosaurios. A esta conclusión llegaron los investigadores que analizaron el fósil de un Pachydyptes ponderosus, un género extinto de pingüino conocido también como pingüino gigante de Nueva Zelanda, y cuyo resultado recoge la revista especializada The Science of Nature.
Los restos proceden de la era del Paleoceno y tienen 61 millones de años de antigüedad, época cercana a los últimos vestigios de los dinosaurios que se extinguieron hace aproximadamente 65 millones de años. Dado que sólo hay cerca de cuatro millones de años entre la extinción de los dinosaurios y el fósil encontrado ahora, los investigadores piensan que los pingüinos ya se desarrollaron en esa época.
Los científicos le deben su nuevo descubrimiento a un coleccionista aficionado que encontró el fósil en una sedimentación marina en el río Waipara, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, informó Gerald Mayr, científico del Instituto Senckenberg en Frankfurt. En esta misma localidad ya se han encontrado los fósiles de pingüinos más antiguos que se conocían hasta el momento, de un tipo "muy primitivo denominado Waimanu", que tiene poco que ver con los que conocemos hoy en día, indicó el experto.
Lo que le llama la atención a los científicos de este nuevo descubrimiento es que éste es mucho más similar a los pingüinos modernos que los fósiles de Waimanu, explicó. Con cerca de 150 centímetros, este pingüino tenía el andar erguido típico de estas aves marinas, según creen los investigadores tras analizar los huesos de los pies fosilizados. "Esto demuestra que la diversidad de los pingüinos es notablemente más grande de lo creído hasta ahora", afirmó Mayr.
"Cuando surgieron las aves modernas y si ya existían en la época de los dinosaurios o si se remontan a después de la extinción en masa del periodo cretácico es uno de los puntos más discutidos", explicó.
Los huesos de la pierna encontrados se asemejan a los del actual pingüino emperador, pero con un tamaño de cerca de 150 centímetros esta ave era notablemente más grande. El hallazgo se trata de la muestra más antigua para este tipo de pingüino. "Es el primer descubrimiento de la época del Paleoceno", declaró el experto.
Fuente: DPA

Levitación duradera y estable de objetos mediante termoforesis

Aunque hace tiempo que es factible hacer levitar objetos de ciertos materiales, unos científicos lo han logrado ahora con objetos min...